Pese a que los números oficiales de la pandemia en Nicaragua registran un total de 759 casos confirmados y 35 muertos a causa de la covid-19, asociaciones médicas del país centroamericano emitieron este lunes un llamado urgente al gobierno encabezado por Daniel Ortega, para convocar a una cuarentena nacional -al no haberse adoptado medidas sanitarias- cuyo fin sería contener la «expansión acelerada» del nuevo coronavirus, ante el colapso del sistema de salud.

En contexto, esta solicitud de cuarentena llega en medio de múltiples «entierros exprés» de cuerpos que salen de los principales hospitales del país hacia los cementerios, los cuales se realizan bajo un estricto control sanitario diseñado para las defunciones por covid-19.

«Nicaragua se encuentra actualmente en la fase de expansión acelerada y transmisión comunitaria, la cual continuará agravándose con mayor pérdida de vidas si de parte de las autoridades correspondientes se continúa negando la situación, y no se toman con urgencia medidas de lucha antiepidémicas y a gran escala para intentar contener el avance de la pandemia», han avisado las asociaciones médicas, cuya alerta fue antecedida por cartas con mensajes similares firmadas por más de 700 profesionales de la salud.

«El aumento exponencial de casos de la covid-19 ha provocado un colapso en el sistema de salud pública y privada de Nicaragua«, detallaron.

El viernes 29 de mayo, el independiente Observatorio Ciudadano covid-19 informó que en Nicaragua han muerto al menos 805 personas con síntomas relacionados con la pandemia; además de que hasta el miércoles pasado unas 3 mil 725 personas habían sufrido síntomas del SarsCoV2, lo que demostró un incremento del 60% de los casos entre el 20 y el 27 del mes recientemente terminado.

De acuerdo con el Observatorio, solamente en Managua han fallecido 400 personas con signos de covid-19, desde que la pandemia llegó a Nicaragua, en marzo pasado, hasta el miércoles 27 de mayo.

Entre las personas fallecidas se encuentran 28 integrantes del personal sanitario, que incluyen 8 miembros del personal de enfermería, 7 médicos, y 6 del área administrativa, 2 visitadores médicos, 1 laboratorista, y 4 clasificados como «otros», según el informe.

Al momento de emitirse el reporte, en los últimos siete días la cifra de muertes se elevó en un 70% con respecto a la misma cantidad de días anteriores.

MOTIVOS

De acuerdo con las asociaciones médicas en Nicaragua se han hecho patentes los hospitales saturados y la falta de camas y medicinas, lo que ha provocado que decenas de médicos y trabajadores de la salud se hayan enfermado, con un saldo de un número importante de médicos, enfermeras y técnicos fallecidos.

También se ha vuelto imposible conseguir tanques de oxígeno y medicamentos que se usan para intentar controlar la covid-19.

«Se está reduciendo el número de recursos médicos y paramédicos en las diferentes instituciones, provocando recargo laboral, agotamiento físico y emocional por parte de los trabajadores de la salud».

 

OPS, REBASADA

Este sábado, el exministro de Salud de Nicaragua Lombardo Martínez, afirmó este sábado que la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, se declaró impotente frente a la forma en que el presidente Daniel Ortega maneja la pandemia de COVID-19, sin acatar las recomendaciones de lo Organización Mundial de la Salud (OMS).

En una carta con firma del 28 de mayo, Etienne dice a los exministros que la «OPS/OMS comparte plenamente su preocupación«, que está haciendo «todo lo posible (…) para ayudar a Nicaragua a reducir la propagación del Coronavirus y proteger a sus ciudadanos», y que ha solicitado información de manera reiterada a las autoridades de Nicaragua, quienes la han ofrecido «de manera irregular».

«La carta ratifica nuestras preocupaciones, en la manera en cómo el Gobierno está manejando la pandemia, señala los tentativos que esta agencia internacional de salud ha hecho para exhortar una mayor apertura, (…) la OPS se declara impotente de poder presionar al Gobierno, porque sus decisiones no son de obligatorio cumplimiento», dijo el exministro de Salud Martínez para la agencia Efe.

 

INICIATIVA PRIVADA

Por su parte, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), principal patronal de Nicaragua, llamó este lunes al sector privado a realizar un cierre parcial de actividades, tras conocer la «alarmante situación» de la pandemia en el país, advertida por las asociaciones médicas locales.

El Cosep recomendó que «aquellas empresas en el ámbito de negocios no esenciales, que tengan condiciones para hacerlo, cierren sus operaciones, mientras se reduce la tasa de contagio, tomando como referencia el tiempo propuesto por la comunidad médica (dos a tres semanas)».

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