Los tornados y tormentas que azotaron el domingo pasado el sureste de Estados Unidos dejaron al menos 32 personas muertas en medio de la pandemia por coronavirus; debido a las afectaciones, las medidas de restricción social fueron suspendidas.

Los fenómenos dejaron a más de un millón de hogares y negocios sin electricidad, además de inundaciones y deslaves; los estados más afectados fueron Misisipi y Georgia, pero también hubo afectaciones en Texas, Luisiana, Alabama, las dos Carolinas y Arkansas, informaron ayer autoridades.

En Misisipi hubo 11 muertos, y en Georgia otras seis personas perdieron la vida. Además, nueve personas murieron en Carolina del Sur, dijo el gobernador Henry McMaster, y ocho más en Georgia. Otros fallecieron por caída de árboles o dentro de inmuebles que se derrumbaron en Arkansas y Carolina del Norte.

De acuerdo a The Weather Channel al menos 32 personas habían muerto en toda la región, combinando datos de autoridades locales.

La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, tuvo que suspender las normas de distanciamiento social y algunas personas con cubrebocas –debido a la pandemia por COVID-19– se aglomeraron en refugios para situaciones de tormentas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció sus “más profundas condolencias” a los afectados.

“Mi administración hará todo lo posible para ayudar a esas comunidades a recuperarse”, dijo el presidente de EU.

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