Preocupados por el golpe directo a su economía, empresarios del gremio restaurantero exigieron una reunión, con carácter de urgente, con el alcalde Xavier Nava Palacios para exigirle lo que todos los días piden cientos de capitalinos: “que se ponga a trabajar”.
 
Los empresarios, acostumbrados a intimidar con la mera presencia del bloque, no contaban con la agudeza del señor alcalde, quien llegó a la reunión acompañado por su secretario general, Sebastián Pérez, y con el cada vez más rechazado jefe policiaco, Edgar Jiménez Arcadia.
 
El reclamo era uno: vigilancia en bares, restaurantes, cafeterías y negocios del ramo. Desorganizados, los restauranteros terminaron pidiendo disculpas por la falta de paciencia, por exigir resultados, por pedir que se pongan a trabajar y por desconfiar de don Nava. En compensación ofrecieron, por el gélido clima, café gratis para todos los policías “porque pasan mucho frío”.
 
Los empresarios, que hasta antes de la reunión vociferaban con amenazas, sentencias, advertencias y demás canturreos típicos de la ocasión, no se prepararon para el embaucamiento de que fueron presa.
 
El alcalde y sus dos compinches, les mencionaron TOOOOODO lo que han trabajado en estos 15 meses de la administración. Les recordaron que rentaron 153 nuevas patrullas. Les dijeron que adiestran y entrenan al personal, les recordaron, como en campaña, que San Luis Ya Despertó y que San Luis Suena Fuerte, pero que con sus desconfianzas, mejor se regresan a sus empresas y no trabajan por el bienestar de San Luis Potosí.
 
Los empresarios, apenados por andar desconfiando del presidente, por atreverse a exigirle cuentas, por pedirle que se ponga a trabajar, ofrecieron cafecito gratis a todos los elementos de la corporación, para que no pasen fríos con la llegada del invierno.
 
A cambio del café, con refill incluido, les instalarán botones de pánico que, por cierto, nadie les garantizó que servirán.
 
 
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