Sergio Serrano, presidente del partido MORENA en San Luis Potosí, está convertido en el nuevo rico de la 4T, ya que pasó de tener una tiendita de pintura en la avenida Juárez de la capital potosina, a construir un edificio, a pesar que, oficialmente, no cobra por sus grillas entre morenistas.

El 2 de septiembre pasado, Enrique Serrano Contreras renunció a la secretaría de Finanzas de MORENA, pero antes acusó a Sergio Serrano, a la diputada María Luisa Veloz y a Lisset García, encargada de las finanzas morenistas durante el proceso electoral de 2018, de “hacer un uso discrecional de los recursos del partido, triangularlo malversarlo”.

Es de extrañarse entonces que Sergio Serrano pasara, en tan sólo unos meses, de tener la modesta tienda de pinturas a construir un edificio y ser dueño de varios locales comerciales e la colonia Satélite.

Pero la vida fifí del nuevo rico de la 4T no se detiene en tener locales comerciales y su ampliación, a pesar de que vive en la colonia San Leonel y no recibir, oficialmente, ningún salario como presidente de MORENA, mandó a uno de sus hijos a vivir a España, donde radica desde hace meses en una de las mejores zonas de Madrid, todo pagado, pues el angelito ni estudia ni trabaja.

A través de la diputada federal María Luisa Veloz y la problemática Marcelina Oviedo, Sergio Serrano busca perpetuarse en la dirigencia estatal de MORENA.

Según declaraciones de Sergio Serrano a sus cercanos, él “vive de las caiditas”, sin embargo es de todos conocido que el “ecologista” consiguió apoyos en especie de la Minera San Xavier cuando se manifestaba contra la explotación de los canadienses de los minerales en Cerro de San Pedro. Una vez conseguido el beneficio, la minera explotó y se acabó, con toda libertad, el cerro que era símbolo del escudo de armas de San Luis Potosí y ni Serrano ni sus compinches volvieron a levantar la voz.

Por lo pronto se vuelve inexplicable la fortuna de Sergio Serrano que de trabajar gratis y ser ambientalista pasó a empresario y tener un hijo viviendo en España.

 

Compartir